viernes, 21 de agosto de 2015

No somos escritores

¡Buenos días! La web Nosomosescritores ha publicado hoy dia 21 mi relato "Inevitable". Gracias a este blog, los autores noveles podemos publicar nuestros escritos y recibir, a cambio, una importante critica constructiva. Gracias y a disfrutarlo.

Aqui os dejo el enlace
http://nosomosescritores.blogspot.com.es/2015/08/inevitable.html

Un saludo

martes, 18 de agosto de 2015

¿Es importante corregir tu novela?

Supongamos que ya has terminado. Has acabado de escribir hace un par de meses y, después de leerla, tu pequeña obra de arte esta lista para salir a luchar por una editorial. ¿O no? Aunque a todos los autores nos duela, nuestra pequeña novela tiene fallos. Y muchos. Al margen de los errores ortográficos (que se presume ya has corregido con más o menos acierto) hay muchas cosas que pulir: errores morfosintácticos, de estructura, de puntuación, tipográficos,.... .En definitiva, todavía queda mucho trabajo y quizás nosotros, los autores, no somos los más indicados para llevarlo a cabo. Existen multitud de empresas que se dedican a este "sucio" y desagradable oficio. Gente "sin alma ni corazón" que agarra lo que tu más quieres y lo destroza sin miramientos, realizando un trabajo imprescindible para que tu pequeña criatura tenga alguna posiblidad de éxito. Son tan importantes cómo el trabajo de un editor o el del propio escritor.
 Bromas aparte, el trabajo de los correctores ortógraficos es vital para el devenir de una obra. Sus presupuestos varían según el prestigio del corrector, la cantidad de trabajos a realizar, el número de páginas, la cantidad de fallos que se vayan encontrando,... . Corregir tu novela puede oscilar entre unos 300 o 400 euros hasta cerca de los dos mil. Y es que, además de mirar con lupa hasta la última tilde, estos correctores pueden observar y analizar nuestra estructura, la profundidad de nuestros personajes, la ambientación de la trama o la riqueza de nuestro léxico, entre otras.
 Bien es cierto que el papel de estos servicios es denostado por muchos autores ya que nadie le gusta que le encuentren los agujeros de su barco, pero yo soy de la opinión que defiende que más vale arreglar todo lo que puedas tu obra antes de enviarla a una editorial antes que te devuelvan en el buzón tu propuesta corregida en ignominioso color rojo (y eso en el mejor de los casos). Desde mi experiencia, corregir tu novela en un servicio profesional hace que la calidad literaria de tu novela crezca, con lo que el único beneficiado eres tu. Además, siempre podrás recurrir a pedir presupuestos sin compromiso. Así que no lo dudes, prueba este tipo de servicios antes de lanzar a tu pequeña al océano editorial con los tiburones. Un saludo y ¡a escribir!.

 

domingo, 16 de agosto de 2015

"Programa completo" entre los seleccionados por Sttorybox del concurso de microrrelatos "RELATOS EN CORTO"

Estamos de enhorabuena. Mi pequeña historia "Programa completo" ha sido seleccionada para figurar en la recopilación "100 Relatos en corto", donde estarán los cien mejores microrrelatos  del primer concurso de microrrelatos de la web para escritores noveles Sttorybox. Estoy muy contento de haber participado y haber obtenido tan buenas críticas y tantos apoyos en forma de votos. No es fácil estar seleccionado entre casi 700 microrrelatos y estoy aún más contento por haber quedado entre los cincuenta primeros (45º). Es un placer y gracias por haberme ayudado. ¡Mil gracias!

Aquí podeís descargar el libro completo para ebook de forma gratuita
http://www.lulu.com/shop/sttorybox/100-relatos-en-corto/ebook/product-22276234.html
Sólo os teneis que registrar en la web y podeis adquirirlo. ¡Así de fácil!

Por cierto, "Programa completo" aparece en la página 63. ¡Gracias de nuevo a todos!

100 Relatos en Corto

sábado, 15 de agosto de 2015

Clubes de lectura: ¿Un salvavidas?

En el desierto que supone hoy para el sector del libro la actual situación de ventas, se consigue divisar un pequeño oasis en el horizonte: los clubes de lectura. Están empezando a rebrotar con fuerza en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona por lo que no tardaran mucho en extenderse por el resto de nuestra geografía.
 Estos grupos han renacido de manos del auge de las redes sociales, donde encontrar personas que compartan gustos y debilidades por un determinado género o autor es tremendamente sencillo. Sólo tienes que buscar tu género y lugar de residencia. El ordenador hará el resto por ti.
 Su funcionamiento es muy sencillo. Se escoge un libro que se adapte a la temática del grupo, se da un plazo que oscila entre 15 días y un mes y, por último, se organiza un encuentro, normalmente en una biblioteca pública o una librería determinada, donde los lectores ponen en común sus juicios sobre el argumento, personajes y calidades literarias. La retroalimentación es magnífica.
 Lo más importante de estos clubes es el carácter altruista de los mismos. No suelen ser una obligación y son gratuitos (al margen del gasto en libros, por supuesto). Incluso en muchos clubes se consiguen descuentos de grupo o préstamos gratuitos de los ejemplares para su lectura.
 El objetivo de los mismos es leer, discutir y aprender de un libro, pudiendo observar el mismo desde la visión que nos proporcionan los demás y consiguiendo una comprensión más profunda.
 Pertenecer a un club de lectura tiene infinidad de ventajas:
-Conocer autores y obras que, de otro modo, no conocerías. Te aseguras, además, que sean lecturas interesantes.
-Aprenderás a leer mejor, consiguiendo ver más allá y sacándole más jugo a la obra.
-Interacción social. Conocerás gente de tu entorno con tus mismas aficiones literarias.
-Privilegios. Muchos clubs de lectura consiguen para sus socios descuentos en editoriales, entradas para presentaciones de autores famosos y muchas más ventajas.
 La unica duda está en si este renacer conseguirá devolver público y esplendor a las librerías y bibliotecas de nuestro país, donde sólo el 29% de los españoles (según el CIS) lee con asiduidad. Esperemos que así sea.
http://www.comunicacion-cultural.com/archivos/how-club-main_full.jpg

viernes, 14 de agosto de 2015

Inevitable (relato)

  El anciano se detuvo en silencio. Lo soltó todo en el césped y, con el cuidado que requerían sus años, se agachó delante de la lápida. Retiró las marchitas flores que se pudrían en el macetero y las cambió por unas preciosas rosas rojas. Luego, con delicadeza, abrió una gran bolsa de rafia de donde sacó un par de copas y una botella de champán que quedaron en el suelo junto a su viejo maletín de cuero negro. Colocó las copas en el borde de la losa de piedra, abrió el bote que contenía el dorado elixir y empezó a rellenarlas con mimo. Luego, con gesto solemne, cogió una de ellas y, después de hacerla tintinear con su hermana gemela, la vació en su garganta de un sólo trago. A continuación tomó la otra con delicadeza, la levantó en alto y con un golpe firme y seco de muñeca, lanzó con energía su contenido por detrás de su espalda. Lo cierto es que aquello me sorprendió bastante. Al parecer, aquel era un hombre algo supersticioso.
  Después de recoger el brindis y exactamente igual a cómo se saca un conejo de la chistera, un pequeño banco plegable se asomó desde la bolsa. Lo colocó frente a la fría piedra y descanso sobre el su fatigada anatomía. Sin darse un segundo de tregua abrió el maletín y se puso a toquetear algo en su interior. Tenía que reconocer que estaba muerta de curiosidad. El hombre se enderezó y segundos después salí de dudas. Los primeros compases de una conocida canción celta se empezaban a escuchar provenientes de aquella pequeña maleta de cuero. El anciano, sentado y con más ilusión que ritmo, intentaba imitar alguna suerte de baile típico escocés. Sonreí conmovida. ¿Quién era ese hombre y quién sería la persona que estaba en aquella tumba?.
  Diez minutos más tarde, la música se detuvo y el anciano volvió a guardarlo todo. Mientras lo hacia, empezó a charlar de manera animada. Se reía y, de vez en cuando, pasaba la yema de los dedos por las rugosas marcas inscritas en el mármol. Cada vez me sentía más intrigada por saber con quién hablaba aunque lo más probable es que estuviese como una auténtica regadera.
  Por último, se agachó, acercando su desdentada boca al frío mármol y le dio un largo beso. Luego se levantó, recogió la bolsa y el maletín con sus nudosas manos y se marchó con dificultad por el pedregoso camino. Esperé a que se perdiese por el callejón y luego, con profundo respeto, me acerqué a la tumba.
  -"Aquí yace Palmira Rodríguez Lázaro, amada esposa y cariñosa madre. 1947- 1985. Tu marido y tus hijos no te olvidan" – Leí en voz alta, compungida.
  Treinta años. Hacía treinta años que aquella mujer estaba descansando bajo tres metros de tierra y aquel viejo todavía no la había olvidado. Para que luego digan que el amor verdadero no existe. Una sombra se movió en mi espalda.
  -Esto es lo que hace el día cinco de cada mes, todos los meses del año y todos los años sin faltar uno desde que su mujer murió – escuchó decir a una potente voz que provenía de sus espaldas – Sebastian es increíble, ¿No crees? -
  Yo asentí distraída. Lo cierto es que estaba conmovida y eso en mi no era algo precisamente demasiado fácil de ver. Había visto muchas cosas en mi dilatada existencia pero esta ha sido, probablemente, una de las más especiales. Una fría lágrima rodó por mi mejilla.
  -Es un duro trabajo el tuyo, vieja amiga – volvió a decir la voz – Creo que es la hora. Ya sabes que hay que hacer.
  Suspiré unos instantes. A veces me odiaba con todo el alma. Me concentré y posé mis dedos sobre la áspera lápida de piedra. Poco después los recuerdos fueron aflorando en mi memoria. Una cama de hospital. Una mujer dando a luz. Algo sale mal y todo se va al traste. Por la ventanilla del paritorio, el rostro treinta años más joven de Sebastian, se baña en lágrimas. ¡Cómo odio a veces mi trabajo!. De repente, algo me sacó del trance. Número catorce de la calle Toledo, Quinto B. Con lentitud comencé a alejarme de la tumba y a dirigirme a la dirección que acaba de visualizar. Sería rápida e indolora, eso estaba claro. Aunque me daba mucha pena, yo no podía hacer nada más. Ordenes son órdenes y de no obedecerlas, el mundo se convertiría en un caos. Quien sabe si a lo mejor hasta se vuelven locos de alegría cuando se vuelvan a encontrar.

jueves, 6 de agosto de 2015

Jesus Carrasco: Intemperie

Ultimamente no he pasado mucho por aquí. He estado aprovechando mis merecidos días de descanso para viajar y al volver a casa de mis padres he podido leer el libro "Intemperie", del escritor novel Jesus Carrasco. Cayó en mis manos por recomendación de un familiar, ávido lector de paladar exquisito, que me lo vendió cómo uno de los mejores libros que había leído en los últimos diez años. Este calificativo me hizo sentir curiosidad y no pude evitar echarle una ojeada. El resultado fue altamente satisfactorio.
En primer lugar hay que destacar que no es una novela al uso. Que nadie espere una novela negra, historica, de amor, intriga o suspense. Esta obra es una novela atemporal, en la que sus escasos personajes (niño, el cabrero y el alguacil) estan tan bien cincelados que resultan totalmente imaginables, y donde el espacio y el tiempo no son explícitos (si bien es cierto que parece ambientada en una zona rural de Extremadura o la meseta central hacia finales del XIX o principios del XX). Su historia, que pudiera parecer simple guarda, como los icebergs, mucho más de lo que enseña. La angustia, la presión y la capacidad descriptiva del autor, unido a un uso ejemplar de la prosa, hacen de esta historia un imprescindible. Te mantendrás pegado a la tapa de tu libro hasta el último aliento y, cuando en unos meses la revises con más calma, descubrirás nuevas aristas y tesoros ocultos en ella. No te quepa duda, si la compras, la releerás una y mil veces. Os la recomiendo. Un saludo y felices vacaciones a todos.
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