sábado, 26 de noviembre de 2016

¿Eres un mal escritor?

 A todos nos asaltan ciertas dudas cuando empezamos a desarrollar cualquier nuevo proyecto. Si además es algo relacionado con el campo artístico, esas dudas se convierten en muchas ocasiones en terribles gigantes casi imposibles de superar. Siempre que acabo alguna obra (al margen de su tamaño), me preguntó si soy o no un buen escritor. Hoy nos adentraremos en esa cuestión pero desde el punto de vista opuesto: el del mal escritor. 
 Los malos escritores empiezan sus obras pensando en el gusto de los demás, en el factor comercial actual o en aquellos aspectos que están de moda. Hoy día, por ejemplo, la novela erótica enfocada al público femenino ha sufrido un auge posterior a la saga E.L. James "Cincuenta sombras de Grey". Un ejemplo de justo lo contrario es George R.R. Martin, con su "Canción de fuego e hielo", que empezó su redacción con el mundo de literatura fantástica pasando su peor momento en décadas. 
 Son intermitentes, dejando que la inspiración les guie. Todo aquel que aspira a ser escritor sabe que la disciplina y la constancia son básicas para cualquier tarea y la escritura no es una excepción.
 No leen o lo hacen poco, siendo además excesivamente críticos con cualquier otro escritor que no sean ellos mismos. Sufren mal las críticas y no intentan mejorar, ya que se creen en posesión de un don divino incuestionable. Culpan a los demás de sus fracasos (o de sus expectativas no conseguidas) y creen en confabulaciones e historias rocambolescas sobre amaños y contubernios varios. Todo, por supuesto, en su contra e impidiendo que su carrera avance.
 Por último y no por ello menos importante, nunca jamás acaban lo que empiezan. Siempre encuentran excusas, nunca cumplen plazos y jamás terminan nada. Así se consigue no exponer tu obra al mundo exterior y aislarte en su plácida burbuja. 
¿Y tu, te reconoces en estas características?





sábado, 19 de noviembre de 2016

Como ganar un concurso literario

Todo aquel que empieza a hacer sus pinitos en el mundo del libro sueña con verse en algún momento a si mismo ganando un gran premio literario. Encima de un estrado enmoquetado, con una multitud enloquecida que vitorea semejante despliegue de calidad literaria, recogemos un descomunal talón de cartón piedra ante el asombro del mundo del libro, que ve renacer en ti sus esperanzas de regeneración. Y entonces te sientes mojado...y te levantas de la cama desorientado mientras tu perra intenta en vano seguir lamiendo tu cara. Fin.
 Aunque cualquiera puede participar en un concurso literario, ganar ya es harina de otro costal. En esta entrada os daré algunos consejos para poder, al menos, tener posibilidades. Hay van:
-Disfrutar. Primera norma fundamental y sin la cual no tiene sentido que sigas sumando letras. Si escribir no te apasiona, tus escritos pueden llegar a ser correctos pero grises. Cuando disfrutamos de la escritura, nuestra literatura se impregna de ese aroma.
-Leer y corregir. Esta secuencia es la parte más dura e ingrata del oficio. Y normalmente, a mayor repetición de la misma, mayor aumento de la calidad del escrito. Pico y pala. No hay otra.
-Escoge bien. Aunque posible, la posibilidad que ganes un concurso literario de una cuantía alta es ínfima. En los de mayor prestigio concursan autores de renombre y con una amplia experiencia. Busca los de menor cuantía, que sean cerca de tu localidad y que se adapten a tu estilo. Empieza por abajo con calma.


-El jurado. Aunque en la mayoría no se conoce el nombre de sus miembros, puedes fijarte y leer los relatos ganadores de años anteriores. Verás tendencias de temas, de estilo, de niveles de complejidad,... La información es poder.
-Persistencia. Se obstinado, no cejes en tu empeño a la primera contrariedad. Si no ganas al principio, insiste. Relee los relatos eliminados y reescribelos. Muchas veces de un relato perdedor puede llegar a salir una verdadera obra de arte. Hay miles de concursos y son anuales. Ten fe.
-Se diferente. Todas las grandes historias ya han sido contadas. Lo interesante es reescribirlas de manera novedosa. Dale la vuelta al argumento, retuerce los personajes, cambia la ambientación,...lo que sea por ser innovador. Llama la atención.
-Corrección ortotipográfica. Si quieres tener posibilidades, tu relato debe estar perfecto. Corregido, bien paginado, con márgenes adecuados y sin borrones. Una buena presentación da idea de que el interior también va a estar cuidado por lo que el cribador te pasará al grupo de los leídos. Se paciente e invierte en aumentar tu calidad. No te dejes presionar por plazos.
 Por último, quiero animarte. Yo empecé como tú estás ahora y aunque tampoco es que haya llegado excesivamente lejos, ya tengo en mi haber más de una decena de premios, accesits, menciones y relatos publicados en diversas antologías, además de una novela ya en el mercado y de otra que viene en camino. Y todo eso, con mi esfuerzo y autodedicación, sin padrinos ni amigos en el jurado. Si quieres, puedes.





lunes, 14 de noviembre de 2016

Grandes clásicos de la novela negra (VII)

Henning Mankell
Escritor y dramaturgo sueco (1948-2015). Fue reconocido internacionalmente por su serie de novela negra sobre el inspector de policía Wallander, un personaje repleto de humanidad y de sensibilidad cotidiana.
Mankell creció en localidades del interior de Suecia, dentro de una vida tranquila.
A los dieciséis años abandonó la escuela para enrolarse en un barco mercante y posteriormente vivió en París, donde trabajó en un taller de instrumentos musicales. A los diecinueve años, de vuelta a Suecia, empezó a colaborar con el Riksteatern (Teatro nacional sueco) en Estocolmo, donde inicialmente comenzó como actor y en 1968 escribió su primera obra de carácter satírico llamada, Feria popular que llegó a tener cien representaciones. En los años siguientes colaboró ​​con varios teatros en Suecia.
Al final de su vida residía entre Suecia y Mozambique, donde pasaba la mitad del año y dirigía el Teatro Nacional Avenida de Maputo. Estaba casado con Eva Bergman, hija del cineasta
Como otros grandes autores, Mankell siempre tuvo en mente la idea de utilizar la novela negra para abordar críticamente los retos de la sociedad actual”.
Asesinos sin rostro
Es la primera novela de la serie del inspector Wallander y fue publicada por primera vez en el año 1991. En este histórico primer encuentro con sus lectores, el inspector Wallander debe resolver un caso casi tan complicado como su vida personal. Mientras procura desenmascarar a los despiadados asesinos de una anciana que ha muerto con la palabra “extranjero” en la boca antes de que los prejuicios raciales latentes en la comunidad desaten una ola de violencia vengadora, Wallander debe enfrentar el abandono de su esposa, la hostilidad de su hija, la demencia senil de su padre y hasta su propio deterioro físico a causa del exceso de alcohol, comida barata y la falta de sueño.
Una joya de un maestro del genero que sin duda todos los amantes de la novela negra apreciaran en su justa medida.

Resultado de imagen de asesinos sin rostro

viernes, 11 de noviembre de 2016

Dia mundial de las librerias

Hoy es el día mundial de las librerias y en todos los rincones del planeta se llevan a cabo actos en su honor. Desde mi punto de vista las librerias son, junto con las bibliotecas, los lugares que han contribuido en mayor medida al fomento de la cultura y la razón. En esta era digital muchas de ellas se reinventan en un último intento por seguir llevando educación y entretenimiento a cualquier esquina del globo. Y su lucha con las dichosas tablets, ebooks y piratería es encarnizada.
Aquí os dejo un artículo que recoge la web Magnet sobre las más bonitas que hay en España y que a mi personalmente me ha encantado.

http://m.magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/las-17-librerias-mas-bonitas-de-espana

Imagen de Libreria Cálamo (Zaragoza)

Libreria calamo